viernes, diciembre 05, 2008

EL SABOR DE LAS GAITAS
(Con sabor tequeño)


Pues sí, llegó diciembre y con él todo lo que implica. Hallacas, pan de jamón, dulce de lechoza, guirnaldas guindadas por doquier, las infames lucecitas de los balcones, el San Nicólas de la torre Banesco (perfecto blanco para los gatillo alegres) y, otra vez pasando por el ajetreo de haber salido de un proceso electoral y ahora con las posibilidades -muy en contra de la mayoría- de ir a otro en el primer trimestre del año 2009. En la planta baja de mi edificio desde hace unas seis semanas se ha venido instalando un grupo de gaitas amateur; uno de los dueños del negocio de pintura que hay allí, es el líder de estos "tirame algo". Desde las seis de la tarde hasta las nueve de la noche, esta decena de personas rememora los éxitos gaiteros y entre: cuando voy Maracaibo y empiezo a pasar el puente..., amparito, amparito..., le doy gracias al señor por haberte conocido..., me revientan los cojones y no me dejan concentrarme mientras, decidido, juego Guitar Hero en mi Wii, tratando de olvidarme de tantas enmiendas, traspasos a ministerios y el hecho de que la ingobernabilidad en este país es moneda corriente.
El pasado 23 de noviembre mis expectativas no eran muy elevadas, después de haber escuchado tantos rumores de fraude y atropellos en los centros de votación, decidí que lo mejor era no darme mala vida. Obviando así los mensajes de texto que llegaban a mi celular "informandome" de centros electorales que los militares del Plan República no permitían que se cerraran (situación recurrente en las parroquias de Antímano, 23 de Enero y El Valle). Cuando se emite el primer boletín, con la flamante presidenta del Consejo Nacional Electoral toda peluqueada y con sendo vaso de agua a la mano para pasar los tragos amargos que deja la decisión popular, me puse alerta y con libreta en mano como si de quiniela se tratara empecé a anotar las cifras "irreversibles" junto a los nombres de los nuevos gobernadores y un alcalde. Con esta primera transmisión se despejaron algunas dudas, y mientras Lucena se bebía toda el agua antes de decir Miranda, comprendí que los votos son una vaina muy arrecha de ocultar. Mucha tecnología, muchas máquinas innovadoras, pero cuando las matemáticas no dan, es porque no y punto. ¡Dios bendiga a Pitágoras!.
Llega un poco tarde esta crónica, doce días después de las elecciones para ser exactos. Pero, mi indecisión y mis dudas sobre postear algo en el blog acerca de las pasadas elecciones se vieron despejadas ante el "madrugonazo" que le propiciaron el pasado tres de diciembre a la gobernación de Miranda, quitando de su mando mediante decreto presidencial los hospitales y demás centros de salud. No es de extrañar que un gobierno que se ha visto en los últimos años acorralado por una oposición cada vez más decidida, y no me refiero a los partidos políticos sino a la gente que ya está cansada de tantas pistoladas, recurra a patadas de ahogado haciendo uso de sus potestades como mandamás de Venezuela para meter en un bolsillo las urnas de votación, los papelitos de votos y la voluntad popular de no querer seguir siendo parásitos de un gobierno. A pesar de que ahora en los medios de comunicación veamos desglosada nuestra geografía nacional en flamantes mensajes con letras roja y con el mensaje de que este estado es rojo rojito y el otro también lo es, la crisis económica mundial que se nos viene encima, un precio del petroleo que está tocando fondos históricos y la raspadera de olla que observamos en las gobernaciones y alcaldías que fueron ganadas por la oposición venezolana, da partida a que los "rojo rojitos" no la tienen tan papita como se lo imaginaban.
Cuando pasen las juramentaciones, las cadenas indetenibles y los mensajes sobre firmas acerca de la emmienda; veremos que la batalla propagandistica nos ha dejado un país disfrazado de cartelera electoral. Cuando el polvo se asiente observaremos que muchos de nuestros nuevos gobernantes, ahora deben trabajar con las uñas para poder medianamente presumir de un logro a lo que se vayan. Cuando la tormenta cese, observaremos que ahora somos una nación que no se deja engañar y que abrimos los ojos ante una situación que parecía no tener vuelta atrás. Siempre he dicho que un país se merece a los gobiernos que elige, todavía pienso lo mismo acerca de Venezuela, pero con la esperanza de que mis creencias pueden cambiar. Soy fiel seguidor de: "Bochinche, puro bochinche", sabías palabras pronunciadas por Miranda; pero más allá de que está frase se indicó en otro tiempo de nuestra historia, estoy seguro de que no ha perdido su vigencia. Los venezolanos ahora conocemos nuestras potencialidades como electores, y es nuestro deber conocer nuestro potencial para querer ser mejores.
La Suiza Venezolana.
Subir y bajar de Los Teques en los últimos ocho meses me ha dejado varias experiencias. Un mejor conocimiento de como se maneja una redacción de un periódico, saber que el sistema de transporte en Venezuela es tan vulnerable como una torre de naipes y que traspasar las fronteras de nuestra capital significa adentrarse en otro mundo. Algo así como un universo dentro de otro. Caminar, trabajar y descubrir por las calles tequeñas me ha dado nuevas perspectivas, principalmente porque las regiones venezolanas tienen enormes deseos de progresar, de salir de ese letargo retardario que ha ocasionado que dichos como: "Caracas es Caracas, y lo demás es monte y culebra", se propaguen a velocidades preocupantes. Miranda es un estado muy extraño, por una parte su capital se encuentra escondida entre montañas, como una Quito criollisíma, y porque su diversidad de paisajes da cabida a la más inusual mezcla de tradiciones. Es un estado que puede presumir de un nombre ilustre e internacional, y con una capital que ha sufrido años y años de abandono por parte de sus gobernantes.
En las pasadas elecciones, su regiduría volvió a quedar en manos del Psuv. Pero a pesar de que se vuelve a caer nuevamente dentro de las fauces del lobo, este animal posee bozal y una cadena representada en la gobernación. Con promesas de consejo de ministros, creación de nuevas instituciones y de mancomunidades, los tequeños se despertaron el 24 de noviembre con un sentimiento arraigado de desconfianza. "Ganaste por poco, pero eso no significa que te voy a dejar tranquilo", es el común denominador de las comunidades alto mirandinas. Esperemos que las cosas se den, y que el trabajo se haga de manera correcta. Me considero forastero en una ciudad que no me pertenece, pero como venezolano espero que la evolución ciudadana llegue a todo mi país y que dejemos de ser rebaños encerrados por horribles barandas.
Jefferson.

martes, noviembre 18, 2008

VIENTOS DE CAMBIO


Últimamente después de la victoria de Barack Obama en los Estados Unidos, y de su popular: "Yes We Can" (Sí podemos), observo que a nivel mundial el mensaje a tomado vuelo. En varias naciones de nuestro orbe, la gente clama por un cambio verdadero. Recientemente leí en un reportaje que realizó Newsweek, que las elecciones norteaméricanas no eran tan sólo para elegir al presidente de un país, también consistían en la elección de un líder mundial. Un personaje que supiera llevar los pantalones y se dedicara a guiar a este rebaño perdido y confundido que somos los seres humanos en pleno siglo XXI. La mayoría de los gobiernos mundiales, sean de primer mundo o "tercer mundo", han comprado la idea de Obama y se han puesto a gritar a los cuatro vientos: ¡Es la época del cambio!. Por supuesto que Venezuela no podía escapar de esta línea, y menos cuando nos encontramos frente a la puerta electoral. ¿Será que los venezolanos ya estamos listos para ese cambio?.
Recientemente conversaba con algunos compañeros de clase, las diferentes tipologías de las campañas electorales criollas. Todos coincidimos que después de la hazaña realizada por el coloso del norte; tanto psuvistas, como oposicionistas, independientes y candidatos a reinas de carnaval, incluyeron dentro de sus planes de gobierno: un cambio. Ahora bien: ¿es ese cambio real o tan solo es un ardid propagandístico?, la respuesta no se encuentra más allá de nuestras narices. Ejemplos los encontramos cada día, cuando observamos banners electorales, pendones y vallas publicitarias donde el candidato de turno no se puede exponer, a menos que no este "el comandante mismo" levantandole el brazo. Creo que ese cambio que tanto auguran es nada más de silla, de capitán, de barco y de personal, porque los ideales retrógradas siguen siendo los mismos. ¡Claro!, el otro lado tampoco se queda muy atrás. Prometiendo renovaciones, cuando nisiquiera se puede concretar una tan ansiada unidad, en territorios donde la cosa debería ser fácil.
Es cierto que nuestro planeta necesita un cambio. Ya basta de años y años de correr como carricitos sin disciplina por las economías y políticas mundiales. Necesitamos asentar cabeza y empezar a formular un plan de futuro, donde las próximas generaciones puedan seguir disfrutando de las libertades básicas que todos necesitamos. Es aquí donde la comunicación juega un papel fundamental dentro de nuestro desarrollo; los que estamos montados en la nave del manejo de la información, sabemos que la responsabilidad que se ha colocado en nuestras manos es enorme. Para mí, un comunicador social (en todas sus ramas) es una persona con un trabajo tan importante como el de un médico o el de un policía; debido a que manejamos herramientas que fácilmente pueden cambiar la manera de pensar de una sociedad. Desde la llegada de la imprenta, de la televisión y más reciente, de la Internet, hemos observado como ese poder se ha multiplicado por millones de voces que ahora no necesitan de un título universitario para narrar un evento. ¡Ahh! pero como diría Sun Tzu en el Arte de la Guerra: "un ejercito sin comandante, más bien sirve para mejorar la condición del enemigo que para obtener una victoria en el campo de batalla". Son los que saben como se baila el joropo, los que pueden jerarquizar que es una noticia veráz y concreta de lo que es tan solo un rumor.
Una vez le pregunté a mi profesor de Historia de la Comunicación, si los periodistas se estaban convirtiendo en una especie en extinción. Su respuesta no pudo ser más simple: No, porque el querer comunicarse y saber como hacerlo, es algo tan innato en el ser humano como caminar. Es por eso que mis esperanzas aún no mueren. A pesar de teléfonos que vuelan, carros híbridos y de combustibles que salen de una mazorca, los comunicadores sociales no nos quedaremos sin trabajo. Entonces, con tantas cosas por hacer, ¿por qué no captar un poco de esas ideas de cambio y aplicarlas para el beneficio de nuestros receptores?. Acabar de una buena vez, con las ideas acartonadas y hacer entender a los políticos y líderes de turno que los venezolanos ya no nos chupamos el dedo. Que poco a poco comprendemos que este país es único y que por él vale la pena echarle un camión de...
No voy a obviar las condiciones excepcionales que rodean a la sociedad venezolana hoy en día. Lamentablemente se vivió una época bastante radical, donde un bando no se podía encontrar con el otro, por lo que quedaron profundas cicatrices en nuestra conciencia global. Pero, también es muy cierto que hemos aprendido a razonar, que desde ambos lados se análiza al adversario antes de actuar. Aprendimos que no se puede subestimar a nadie, ni en las mesas de votación, ni en la calle. Nos guste o no, en la historia de nuestra nación se marcó una etapa antes de "el comandante" y lo que será después de él. Venezuela era un país rebelde, un James Dean caribeño que después de estrellarse en su convertible, está empezando a recoger las partes destrozadas de su sentimiento nacional. Por mucho tiempo se vivió con una benda en los ojos.
En la exposición de motivos del Código de Ética del Periodista Venezolano, las palabras de su segundo párrafo no da libertad a equivocaciones: "El periodista concibe la libertad de información como un factor de la elevación espiritual, moral y material del hombre. En consecuencia, debe denunciar como fraudulento invocar este principio para justificar intereses mercantiles o sensacionalistas o para convalidar tergiversaciones del mensaje informativo". No es mi deseo aleccionar a nadie, y mucho menos cuando se es un pichón en este medio; donde las cosas van saliendo del cascarón poco a poco, y no siempre de la manera en que uno se lo espera. Mi inocencia no debe ser confundida con "caidismo de la mata" sino con inexperiencia. Situación que se resuelve con el tiempo y con un sentimiento continuo de alerta y de ver por donde caminas. Después de recordar esa exposición de motivos, no queda duda alguna, nosotros somos agentes de cambio. El punto está en ¿qué tipo de cambio queremos promover?.
Luchemos por las desinformaciones, por las barreras que se nos colocan día a día a la hora de buscar una fuente de información. Detengamos el atropello de las autoridades a la hora de querer usar nuestra pluma como una espada de Damocles. Ignoremos los insultos de las personas que sin poseer la verdad, nos dan de puntapiés verbales para que caigamos hasta su nivel y nos revolvamos en el barro de la iganorancia. ¡Somos agentes de cambio! ¡Seamos los periodistas y comunicadores que nuestro país se merece!.
Jefferson.

jueves, noviembre 13, 2008

DIAMANTES EN BRUTO

Venezuela es enorme. No, no he descubierto el agua tibia. Esto es un hecho básico, escolar si queremos enmarcarlo dentro de una definición. Por ser un territorio tan amplio, se podría asumir que sus aldeas urbanas, llamense ciudades, están distribuidas a lo largo y ancho del país. Logrando así, que los hacinamientos sean una sitación extraña para los caraqueños y venezolanos en general. Estableciendo una nación donde para pagar el teléfono, hacer mercado o inclusive comprar una entrada para ver una película en el cine, no se convierta en una tortura de más de sesenta minutos de mentadera de madres y comparaciones no muy amables acerca de ciertas partes reproductoras masculinas hacia los encargados de proveernos el servicio. Sí señores, Venezuela es grande de tierra, pero pequeña en conciencia.
No me quiero poner a dar lecciones de historia, todos sabemos que con el descubrimiento del petróleo, por allá a comienzos del siglo veinte, nuestro país agrícola se paso al bando de los chicos malos. La era de los hidrocarburos había llegado y la joven nación venezolana no quería perder ese bonche. Zumaque número uno, fue la señal de partida para que los agricultores fueran a buscar suerte en la ciudad, así que, primera parada: ¡Caracas!. Nuestro hermoso valle, rodeado por una cordillera montañosa, conocida como el Ávila; era para aquel entonces una ciudad pujante, con ganas de ser reconocida y de participar en el baile de debutantes. Con sus grandes barriles de petroleo escoltandola hasta el centro de la pista de baile de lo que sería el salón de fiestas de la Opep. Nos convertimos en la Venezuela Saudita, y nuestra capital tenía que ser la Alenjadría de la antiguedad, la Jerusalén antigua llena de gloria (antes de que el emperador Flavio Josefo la destruyera en el siglo 70), algo así como la Chicago de Obama pues.
Sí, claro que se vivía bien. Pero luego, después de años de pasarnos jugando ponle la cola al burro, nos quitamos la venda de los ojos y logramos observar nuestra realidad. Se necesitó un Caracazo, dos intentonas golpistas y un viernes negro para que bajaramos de esa nube del dólar a 4, 30 y vivieramos en carne propia lo que teniamos como país. Hoy en día, seguimos luchando por salir de ese sueño, ahora sin la venda en los ojos tratamos de soltarnos de las amarras de un proceso "revolucionario" que nos quiere devolver a esa época donde lo único que se comía era petróleo. Sí, Venezuela es grande. Somos enormes de corazón, de fuerza de voluntad, de coraje y por sobretodo de paz. Nuestra diversidad de paisajes naturales y maravillas ambientales nos hacen justicia a la diversidad de pensamientos que podemos llegar a tolerar.
Mientras tanto debemos aprender que en los modales y en el respeto está el progreso. Nuestra querida Caracas, una señora de edad moderada y que merece que la traten como una tazita de plata. Necesita que la quieran, que no la ensucien y que no la olviden. Somos más de tres millones y medio de caraqueños que viven en un espacio que va desde Propatria hasta Palo Verde, pasando por Antímano y El Valle. Sus sistemas de transporte público colapsaron hace rato, evidencia de esto son las enormes multitudes que convierten en tarea imposible entrar en el Metro a las cinco de la tarde. Sus calles agrietadas como el desierto, se quedaron con el auxilio en la boca esperando a que las repavimentaran. Caracas, está demacrada y merece un cariñito. ¿Por qué dejar entonces que se llene de basura y de propaganda electoral? ¿Por qué no usar nuestros cerebros y dedicarnos a publicitar por medios alternativos que no manchen nuestra capital? ¿Acaso no estamos en la era del Ipod?.
La ciudad de los techos rojos ya no aguanta más, porque ahora para rematar debe soportar con el enorme título de ser la capital más violenta del mundo. Señoras y Señores que vivimos en esta urbe: ¿será que olvidamos dónde vivimos?. Permitanme recordarles que las calles que pisamos a diario vieron pasar a los más ilustres heroes de América, que aquí se desarrollaron grandes artistas plásticos y excelentes escritores. Que aquí tenemos patrimonios culturales, jardínes escondidos y miles de historias que esperan por ser contadas. Todo esto es razón suficiente para terminar de pulir nuestro diamante en bruto. Ese pedazo de piedra preciosa en la que se ha convertido nuestra ciudad; puesto que debajo de capas y capas de ignorancia, suciedad y división se encuentra un lugar donde todos podemos vivir en paz.
No soy Tomás Moro, y esta no es mi Utopía. Tan solo son líneas que se necesitan escribir más a menudo. Son palabras que debemos recordar a diario, porque si uno hace la diferencia quizás muchos más sigan el ejemplo. Ese es el principal problema, mientras a mí no me irrespeten mi espacio y mis decisiones los demás que se vayan por el caño. Recordemos que la ciudad funciona como un todo, que somos un organismo vivo que comparte emociones, actitudes y por sobre todo los errores. Lo que me afecte en el Oeste me afectará en el Este. ¿O es qué tú crees que las barreras del dinero te protejerán de una Caracas furiosa?, no, las cosas no funcionan así. Nosotros Caraqueños de sangre y adoptados, sean bienvenidos a la nueva onda de proteger el espacio en donde vivimos.
El mensaje también va para las demás urbes, seamos la excelencia que nos hemos negado por mucho tiempo.
Jefferson.

sábado, noviembre 08, 2008

VOTOS QUE HABLAN
Faltan quince días para que los venezolanos nuevamente pasemos por las urnas electorales. Votar en Venezuela se ha convertido en una actividad más, en un hobby, en un "no se qué". En ese sentimiento que si no lo ejercemos, sabemos que nos falta algo. Esta vez debemos elegir a Gobernadores, Alcaldes y Diputados para los Consejos Legislativos Regionales; son estos cargos, estas pequeñas piezas del ajedrez político, las que cobran una importancia indeterminable para trazar un nuevo camino en la sociedad venezolana. Recuerdo que Nicolás Maquiavelo, en su libro El Princípe, indica que todas las grandes estrategias sociales deben empezar por los estractos más pequeños de la sociedad. Son estas estaciones donde la comunidad o el "populacho", traza sus condiciones de vida, unas reglas que determinan la imagen más grande a nivel nacional.

Claro está que desde hace unos cuantos años para acá, el gobierno nacional no la ha puesto fácil para que los ciudadanos comunes puedan ejercer su derecho a votar. Denuncias de corrupción, de máquinas electorales que no funcionan, y miles de reclamos por fraudes en centros de votación en todos los rincones del país, han manchado lo que debería ser una actividad más de un proceso demócratico que ha mandado en este país por más de cuarenta años. Lo que pasa es que desde la llegada del "Socialismo del siglo XXI" las cosas han cambiado, pero no para mejor sino para mediocre. Los poderes públicos se han rendido ante los mandatos del estado y ahora la confianza que debería generar el Consejo Nacional Electoral, es tan solo una ilusión. Nuestros votos son como el agua en el Sahara, muy valiosos.

Mi trabajo me ha permitido conocer a muchas personas. Entre ellas, personas involucradas con los partidos políticos más tradicionales de Venezuela (véase AD y Copei), y he escuchado los cuentos de como se votaba antes y como se hacía la trampa también. El truco era el siguiente: cuando cerraban los centros de votación y los miembros de mesa se disponían a hacer el conteo manual, era entonces cuando las aves de rapiña empezaban a sobrevolar. Primero se abrían las cajas y con pizarra acrílica y marcador mágico, se trazaban sobre la superficie escolar las siglas de los partidos y candidatos que participaban, para así marcar con pequeñas rayitas los votos que iban saliendo para cada lado. Como en todas las elecciones de este país, había observadores de los partidos participantes para asegurar que el proceso fuera lícito. Aquí era donde se demostraba quién ganaba la carrera de resistencia, después de casi 12 horas de votación muchos observadores se cansaban y se iban para sus casas, en especial los pertenecientes a los partidos pequeños. ¡Claro! los de Acción Democratica y Copei al ver esta situación, y percatandose de que los voticos de los partidos pequeñitos no tenían dolientes, se los repartían y así como en una transacción de barajitas, diez son pa tí y diez son pa mí.

Esto siguió hasta que llegó la modernización, con las máquinas y las pantallas "touch pad" la trampa ahora se ponía acorde a la era del ipod. Los votos se cuadraban en la sala situacional del CNE, lugar donde llegan todas las transmisiones de los votos hechos a nivel nacional. Aquí no había observadores, dejando el camino libre para que los "revolucionarios" cuadraran el marcador a su favor. ¡Cuanto daño nos hizo esto!, tenía que llegar una propuesta tan contundente y tan descabellada como un cambio de constitución para que nos pusieramos las pilas, y no dejar que nos robaran nuestros votos. Se cuadraron voluntarios, vigilantes del voto y personas con guaramo para que se apostaran a las puertas de los centros de votación y a la entrada de CNE, para que los resultados reflejaran una realidad que ya no se podía tapara con un: "Patria, Socialismo o Muerte". Siempre recordaré los titulares del tres de diciembre del 2007: ¡Venezuela dijo NO!.

Es esta situación la que debemos repetir. Luchando contra las inhabilitaciones y contra las unidades ficticias, debemos poner en marcha el largo proceso de recuperar nuestro país. Para eso necesitamos saber como votar; para eso hay que derrotar al fastidio y pararnos de esa cama para averiguar como es la cuestión a la hora de mojar el dedito en la tinta morada. Son tarjetones electrónicos, y miles de candidatos. No te digo como es el proceso porque depende de TÍ afrontar tu deber civíco y convertirte en el venezolano que todos queremos ser.
¡Buena suerte a todos!
Jefferson.

miércoles, noviembre 05, 2008

WE WANT YOU


Durante la segunda guerra mundial nuestro planeta se encontraba dividido. Los Aliados y el Nazismo eran los participantes de este juego global, con una humanidad que se vio envuelta en lo que sería el conflicto bélico más grande del siglo pasado. Debido a esta situación el Departamento de Estado Norteamericano, poco después de unirse a la alianza para combatir la expansión nazi en Europa y en el Pacifíco, creo uno de los slogans más recurrentes y populares dentro del proceso de reclutamiento militar: WE WANT YOU (TE QUEREMOS A TÍ). Estas tres palabras sirvieron para elevar el sentimiento patriótico de miles de jóvenes estadounidenses que se sintieron violados cuando el imperio japonés bombardeo Pearl Harbor en el estado de Hawai. Una frase que sirvió para sumar más líneas a la batalla por la paz, y que marcaron el comienzo de una potencia mundial.
Cincuenta y tres años después de acabada la guerra, los ciudadanos de Estados Unidos presentan nuevamente un discurso de cambio. Envueltos en otro problema global que involucra una crisis económica mundial, donde los más pobres están más pobres y los acaudalados están probando las miserias de la derrota. La potencia americana quiere salir del foso en que ha caído, a causa de un gobierno camorrero que durante ocho años se ha especializado en los "issues" del terrorismo y las armas de destrucción masiva. Donde una "Ley Patriota" ha violado los derechos fundamentales de los seres humanos, y donde los bancos se embucharon de créditos inmobiliarios quedando en un callejón, que los llevo a arrinconarse en un espacio sin salida.
Las elecciones presidenciales del pasado cuatro de noviembre, en una nación donde históricamente la participación electoral no sobrepasaba el 60 % de los votantes, se pudo evidenciar que los habitantes de los Estados Unidos salieron decididos a recuperar su país. Los casi 130 millones de personas que marcaron su tarjeta, encerrando su opción, demuestran esta necesidad. Los candidatos Barack Obama (Demócrata) y Jhon McCain (Republicano), dieron muestra de sus habilidades de discurso y de su poder de convocatoria, más allá de los lineamientos de sus partidos a la hora de hacer una campaña presidencial, cada palabra que decían, cada gesto que expresaban, indicaba que era la hora de un cambio radical en el "establishment" gringo. Los imperios caen, pero lo interesante es ver como renacen (si es que lo hacen).
Ganó Obama. Con su slogan: Yes We Can, conquistó las esperanzas y corazones de millones de electores estadounidenses. Estas personas que le dieron su voto al primer presidente negro (afrodescendiente como dirían los pseudo intelectuales de la revolución bolivariana) del país de las hamburguesas, de Walt Whitman y de Mickey Mouse, se montaron en el autobús demócrata una vez más, esperando que con este cambio la Casa Blanca cambie de su lado combativo a su lado conciliador. Las encuestas o "exit polls" daban una amplia ventaja a Obama sobre su contendor semanas antes de las elecciones, y es que como decía uno de los consejeros de campaña del republicano McCain: "este año, es un año difícil para cualquier republicano". Los resultados lo comprueban: 349 votos electorales para Obama versus 163 para McCain, el minímo para ganar la silla presidencial es de 270. Obama también arrasó en el voto popular, y es que al tratarse de una elección de segundo grado los gringos eligen si su estado le debe asignar los puntos electorales a cualquiera de los candidatos, de 121 millones de votos escrutados, Obama se lleva 64 millones, mientras que McCain se lleva 57 millones. Datos según CNN.COM.
Más allá de que la participación fue masiva, Obama como presidente de Estados Unidos representa una piedra fundacional de lo que debe ser la nueva sociedad estadounidense. Cuando hace escasos 40 años, los negros de ese país no tenían el derecho a votar, elegir a un presidente de padre procedente de Kenya y madre blanca nacida en el ultra conservador estado de Kansas, nos demuestra que los afiches de United Colors de Benetton, no son una utopía. El coloso del norte está cansado de que lo pinten de racista, de imperialista y de guerrillero. Muestra sus heridas, causadas por años de conflictos bélicos en varias partes del mundo, y pide a gritos que lo dejen vivir en paz. Pide que lo saquen a pasear en un mundo donde la económia sea multipolar y él no sea el único encargado de todo. Los Estados Unidos son una gran nación, pero su grandeza no es única; porque cualquier país que sepa reinventarse ante los cambios merece el título de vencedor. Venezuela tuvo esa oportunidad y la desperdició, esperamos que muy pronto logremos colocarnos nuevamente en el podio mundial.
Obama no es rapero, ni negro de ghetto. Educado en las universidades de Harvard y Columbia, supo trabajar para conseguir lo que hoy tiene, y sabe de las dificultades que conlleva salir desde un ambiente humilde para alcanzar las arcas del éxito. Tan solo queda ver hasta donde lo llevarán sus ideales, y si le hará honor a su slogan de campaña: ¡Sí podemos!. Con la mayoría en el Senado (56 asientos para los demócratas, 40 para los republicanos) y la mayoría de los asientos en la Cámara de Representantes (254 para los demócratas y 173 para los republicanos), tiene un camino mucho más transitable. Pero no debe olvidar que su ganancia se la debe a un pueblo que espera un cambio verdadero. Y como lo soñaramos los venezolanos hace diez años cuando se nos presentaba un candidato que prometia unos cambios que nunca llegaron. No vaya a pasar que después de cuatro años de mandato, el pueblo le empiece a cobrar por lo no cumplido y por un cambio que nunca llegó.
Mucha tela que cortar y muchos tópicos que discutir. He vuelto, y en estos días me dedicaré al análisis de las futuras políticas del primer negro en la casa blanca. Una visión enmarcada en mi humilde opinión.
Jefferson.

miércoles, octubre 01, 2008

Caracas Dividida


Hoy se descubrió el agua tibia, se reafirmó lo que ya todos sabemos: ¡Caracas es insegura!. Según un reportaje publicado en la última edición de la revista Foreign Policy, nuestra querida ciudad dejó atrás a Bogota, a Ciudad del Cabo y a Moscú, como la capital donde se cometen los homicidios más brutales y violentos del mundo. La estadística está en nuestra contra, la ciudad de los techos rojos tiene 3.2 millones de habitantes, donde se cometen 130 muertes por cada 100 mil personas. Lo que indica que vivimos bajo una desestabilización social enorme.
El hecho de que nos estemos matando los unos con los otros es algo de profundo análisis. ¿Qué es lo qué está pasando?, no es como dice el Ministerio de Interior y Justicia criollo: "los que mueren son los malandros, no las personas" (palabras más, palabras menos). Que me disculpen los funcionarios gobierneros, pero ya de por si, que nos estemos quitando la vida sin razón alguna es una situación de locos. Será que ya no sentimos la falta de seguridad y nos acostumbramos a no sorprendernos por las miles de muertes que tenemos cada año. No quiero creer que el venezolano ya se deshumanizo y ahora vivimos en un mundo postapocalíptico donde el más fuerte es el que sobrevive.
Antes te mataban para robarte el carro o los millones que sacabas del banco. Ahora te siguen matando por eso (razones que son totalmente evitables) y se han unido nuevas "excusas" para matar: porque lo quería, porque quería estrenar la pistola, porque le dio la gana. El concepto de inseguridad ha obtenido otro significado en nuestro país, donde si no vas por la senda de la parka entonces olvidate de volver a cumplir años. Donde ya no podemos disfrutar de los pocos lujos o la buena vida porque siempre hay un "sujeto", que no le gustará que tú estés así. O quizás te viste involucrado en un problema que no te incumbe mientras paseabas al perro y te le atravesaste a una bala que te dejó en la acera.
Tenemos además un incremento en el sicariato y en los crímenes políticos. Muchas agencias de viaje a nivel internacional nos colocan una gran equis roja encima, advirtiendo a los viajeros en lo que se están metiendo. Como si aquí vivieramos en guerra (aunque parezca) o sufrieramos de guerrillas nefastas que matan por placer. Nada se dice de las redes de tráfico de humanos que minan a Europa del Este, porque República Checa te permite salir y tener una sensación de seguridad, nada que ver con la Caracas de hoy. Nada se dice de las guerras de pandillas en la ciudad de Los Ángeles o de las protestas en Rusia. ¿Por qué?, bueno porque la sociedad se mantiene bajo una delgada línea de respeto y reconocimiento de los derechos fundamentales; es esa frontera la que hemos olvidado por estos lares.
Estamos divididos entre mantenernos vivos y no dejar que nos maten.
Jefferson.

lunes, septiembre 15, 2008

Dasvidania


Siempre he tratado de no colocar imágenes de personeros políticos en este blog. Primero porque me parece de mal karma ver a una persona que, muchas veces, genera altos dolores de cabeza y segundo, creo que los blogs deben ser sesiones terapéuticas de escritura y no lugares donde descargamos frustaciones mal sanas, para eso vamos y golpeamos una almohada. Ahora bien, ustedes dirán: "coño pero me dices que no te gusta hacerlo, y lo haces", entiendo su inquietud y sus ganas de mandarme al carajo, pero no me podía referir al tema sin colocar a las dos piezas fundamentales en este tablero de ajedrez en que se ha convertido las relaciones entre Rusia y nuestra tierra de arepas y mujeres bellas: Venezuela.
En mi casa hay un diccionario Ruso/Español. Sí, en mi biblioteca tengo uno de esos; no me acordaba que estaba allí, debe ser porque lo compre hace cinco años cuando me obsesioné en ver la película: La Caza del Octubre Rojo. En esta historia, clásica de su autor Tom Clancy, narra las vicisitudes que pasa el cápitan de un submarino ruso cuando decide desertar de su madre patria, buscando la ayuda de los gringos para retirarse en paz y pescar en las costas de Maine. En una de las escenas de la película ocurre un dialecto en ruso muy interesante entre los miembros de la tripulación rusa; uno de los desertores planea fingir una emergencia en el reactor nuclear de la nave para echar a aguas a toda la tripulación y así fingir ante Rusia que el submarino se hundió y darle la perfecta oportunidad a los militares norteamericanos para tomar acciones y captar a los desertores. Allí, el técnico nuclear y según traducción de los productores indica: "espero que todo salga bien porque si no todos estaremos diciendo dasvidania". Desde allí me interesé por dicho idioma, sonará un poco absurda la razón, pero es que la película es muy buena.
Dasvidania, según mi diccionario olvidado y ahora rescatado, es una forma de decir: Hasta luego o Adiós; es lo que dicen los jóvenes rusos cuando se despiden de sus madres para ir al colegio o lo que gritaban los soldados rusos a los soldados georgianos cuando decidieron invadir su país. Es un idioma seco y frío, como el país donde se habla; para articularlo tienes que echarte un palo de Vodka y leerte a Tolstói para agarrarle la vuelta a la grámatica. Pero, basta de clases de idiomas, el punto es que, más allá de las coincidencias obvias que puede tener un ser humano de Caracas con uno de Moscú, Venezuela y Rusia están muy lejos. Muy lejos geográficamente, muy lejos culturalmente, muy lejos militarmente y muy lejos climáticamente (si es que se puede decir así). ¡Ahh!, pero es que no contabamos con un llanero presidente, que cree que el mundo es una finca y que debe arrear al ganado global a su favor, ojalá la política internacional fuese tan fácil.
Rusia antes era uno de los grandes imperios mundiales, solidificado después de la segunda guerra mundial y fuertemente golpeado con la Perestroika, ha logrado unirse a la globalización de este siglo XXI poco a poco, a causa de un gobierno que no deja cabos sueltos; cuya filosofía de acción está basada en el panfleto aplicado por un ex agente de la KGB y que gobernó el país por ocho años: Vladimir Putin. Con grandes inversiones a nivel mundial para captar materia prima, la ex Unión Sóvietica no iba a apartarse de la chequera criolla que, muy bien compra conciencias con el petróleo y fácilidades de explotar nuestros recursos a cambio de apoyo ideólogico y unos cuantos aviones supersónicos. Eso sí, Chavez y Putín tienen algo en común, no soportan a los Estados Unidos, solo que uno de ellos sabe demostrar su viceralismo en un nivel desarrollado y el otro grita a los cuatro vientos: "Vayanse a la mierda pitiyankis", pan y circo señores, pan y circo.
Por allí se dice que Rusia quiere ocasionar otra guerra fría, que Venezuela será otra Cuba en donde alguna vez se guardaron misiles made in moscow. Lo cierto es, que yo espero que nuestro muy inusual gobierno sepa lo que está haciendo; porque más allá de jodernos la vida a nosotros con un paquetazo, con juventudes socialistas y maletinazos, involucrarnos en un conflicto sin sentido con la principal potencia del mundo, eso sí es una soberana metida de pata. Y peor es que nos dejemos usar por los rusos como chivos expiatorios. Mientras tanto, yo me sigo leyendo mi diccionario Ruso/Español, por si acaso y ahora en las Universidades se exiga que se hable este idioma. Sería el colmo.
Jefferson.

viernes, agosto 29, 2008

LA HUELLA DEL BISONTE

Para serles sinceros, muy pocos autores venezolanos me llaman la atención. Llámenme antipatriótico o esnobista, pero más allá de los clásicos que nos obligan a leer en bachillerato, de la literatura contemporánea echa en nuestro país tengo mis pocas excepciones. Es por eso que me lleve una muy buena impresión cuando empezé a leer el libro que me hace escribir estas líneas: "La huella del Bisonte" por Héctor Torres. Es una obra que merece ser leída, y quizás una recomendación excelente para alegrarse con lo que se escribe aquí, en esta tierra caribeña.
Confiezo que nunca he visto la película "Lolita", aquella donde los personajes principales con una diferencia de edad muy marcada, se ven involucrados en un romance muy peligroso pero a la vez muy satisfactorio. De esta trama se han echo varias películas y adaptaciones, dando a conocer que la experiencia junto a la juventud pueden llegar a ser una fórmula bastante explosiva. Es en este entorno donde nos encontramos a Mario, un hombre cuarentón que después de pasar por un buen río de vivencias decide entablar una relación con su hija Gabriela, para recuperar el tiempo perdido. Para retomar esas horas donde la figura paterna faltó y dio paso al olvido de la paternidad.
Con el inicio de esta nueva relación entre padre e hija, nos llega Karla; mejor amiga de Gabriela y con un racimo de cualidades aprendidas, estudiadas y diseñadas para convertirse en una diosa. Ser la maestra de las marionetas es uno de sus objetivos, en su mundo los hombres caen rendidos a sus encantos matemáticos. Son esas acciones las que convierten a Karla en un personaje duro de roer pero a su vez imposible de ignorar, el prototipo de fémina que sabe lo que tiene, y lo que es más asombroso aún, que a sus quince años sabe como hacer uso de esas herramientas.
Estos tres elementos colocados en el apartamento del padre, un lugar donde la libertad se junta con la responsabilidad efímera, un cubículo que se convierte en el sitio donde estos personajes desenredan el juego que significa entablar una relación sexual y romántica con una hoja de vida muy larga. Donde Karla juega con Mario, Mario con Gabriela, Gabriela con Karla, y los tres con la vida, y con una Caracas que nunca estará a su favor, una ciudad oscura, central, de bares, de putas y de despecho. Con el sexo tenemos un manejo bastante delicado pero a su vez muy explicativo, imágenes que ponen a volar nuestra imaginación pero con guías para no perdernos en el camino.
Héctor Torres nos regala una excelente historia, con referencias que nos hacen prender nuestra memoria y un estilo de narración seguido, sin pausas fastidiosas y mucho menos situaciones sobresesudas que nos hacen querer cerrar el libro para siempre. Una trama que aunque se venda muy bien en las salas de cine, sobre el papel nos ofrece un recorrido completo y amplio de que la juventud no es algo que se pierde con el crecimiento del cuerpo sino con los complejos y los escrupulos que da nuestra experiencia. "Karlita" no enseña eso muy bien.
Jefferson.

sábado, agosto 16, 2008

Y AHORA, ¿QUIÉN PODRÁ DEFENDERNOS?

Jean Delville, "La Rueda de la Fortuna"
Trabajo, trabajo y más trabajo. Desarrollarse en una actividad comercial es innevitable, el hecho de tener que salir para ganarte los cobritos y así poder pagar la televisión por cable cada mes sin que te lo corten (a menos que disfrutes nuestra "enriquecedora" televisión nacional), es algo que genera muchos altibajos. Por una parte estás produciendo, pero por otro lado si no te sabes organziar bien, puede perder el tiempo para dedicarte a otras actividades que son igual de importantes, como por ejemplo: relajarte.
Sin dejar que mi Blog se convierta en una ocasión casual, algo así como cuando consigues pollo en Mercal o caraotas en el Central Madeirense, he decidido en las horas libres de mi trabajo, colocar algún que otro post para no perder el toque ni la pluma, olvidemos entonces eso de entradas mensuales y vayamos al grano. Nos encontramos a tres meses de otras elecciones, ésta vez para elegir a: Alcaldes, Gobernadores y representantes de los Consejos Legislativos Regionales; una vez más nos vemos empapados con propaganda proselitista en las ciudades, programas de opinión en la radio y televisión con "profesionales" que analizan lo jodida que está la vida del venezolano y candidatos que alegan una unidad que es más fea que tiroteo en ascensor.
No necesito que alguien venga, mientras me estoy ahogando y me describa como es el agua, sabemos que si no vamos unidos a este proceso electoral se cumplirá entonces la premisa famosa de Julio Cesar: "Divide y Vencerás". Pero, pobre de mi inoncencia, los intereses personales y partidistas son muy importantes como para pensar en democracia; es por eso que ahora vemos como tenemos a miles de aspirantes para unas sillas de poder que ya deben estar cansadas de tener que soportar tanta mierda.
No se extrañen cuando en estados donde se piensa que la cosa la tenemos fácil, volvamos a teñirnos de rojo y continuemos con la demagogia. Vamos a sentarnos y pensemos en frío cuales es el juego que se está jugando: una competencia política que puede dejar una estela de incertidumbre. Es por eso que en nuestro análisis (en el nuestro y no en el de los demás), en nuestra decisión a la hora de votar, allí es donde rescataremos al país. Fanáticos los tenemos en todos lados, y cuando ellos lean esto dirán que soy un pesismista empedernido, que no creo en la gente que me ofrece villas y castillos. Pues no, no creo en eso, no creo que para una Alcadía Mayor se inscribiera alguien a última hora porque se iba a quedar sin el chivo y sin el mecate. No creo en unas encuestas donde me quieren meter a un carajito para la alcaldía Libertador que posee un discurso más agrietado que la carretera que va pal`Junquito, no creo que en un municipio como Chacao todos se estén peleando el puesto porque saben que es un tiro al piso. No creo en estados donde los liderazgos regionales no se respetan y postulan al que se ve más bonito frente a las cámaras.
Nos guste o no, eso de nuevos liderazgo (incluídos estudiantiles, personas tras bastidores y paracaidistas) todavía no ha cuajado bien en los venezolanos; se necesita experiencia y pericia para salir de las garras del ogro, un monstruo que en vez de tener siete cabezas tiene un cerebro maquiavélico, y para derrotar este tipo de mal soy fiel partidario de que se debe derrotar con algo de la misma moneda. O es ustedes creen que Hitler salió porque la gente cantó: Kumbaja.
Siempre lo digo hay que ser astutos, como James Bond pero con la .40 bajo el chaleco lista para la acción, y si vamos a jugar a la unidad por los menos hagamos el intento (UN BUEN INTENTO) de hacer parecer que lo estamos logrando. El poder no lo tiene un alcalde o un gobernador nada más, el poder lo tiene el que tiene más contactos y más liquidez en el banco. Piensen eso y lograremos la "unidad".
Jefferson.

domingo, julio 20, 2008

BIPOLARIDAD COMÚN


Nosotros los seres humanos tenemos dos personalidades, dos visiones de ver las cosas, dos caminos que nos definen a lo largo de nuestra vida. Son esas opciones que nos hacen tener control en nuestro desarrollo personal o nos conducen hacia el más insoportable caos. Se nos presenta la oportunidad de decidir entre lo bueno y lo malo, una oportunidad que más que adquirida, es impuesta por la educación que tenemos desde que nacemos, sin saber que todo depende del cristal con que se miren las cosas. Lo que es bueno para mí, puede no serlo para otra persona, es por eso que nos trazamos unas leyes que procuran organizar nuestra permanencia en este planeta.
¿Por qué tanta palabrería? ¿Por qué tanto análisis?, hoy ví una versión de El Guasón que me puso a pensar. Más allá de lo ficticio que pueda tener la saga de historias que involucran a este famoso villano con Batman; en ésta nueva versión cinematografica del "Caballero de la noche", obervamos a un ser humano que no es malo: es maquiavélico y un perfecto némesis para un antihéroe que cree poder salvar a una ciudad de su propia degeneración. Nos encontramos con una interpretación magistral de una condición innata en todos los humanos, ese sentimiento dormido, raptante de querer mandarlo todo al diablo y perpetuar la anarquía en una sociedad que no es consciente de sus propios errores.
El Guasón nos da ese empujoncito necesario para explorar, por así decirlo, el lado oscuro de la fuerza. Su interacción con el héroe nos da un vistazo a como es la batalla entre el control y el desorden, dos manifestaciones que son separadas por una delgada línea. Es ese villano, el que nos hace entender porque nos agarramos de normas y artículos legales para no caer en lo caótico; para no perder la cordura y no convertirnos en una sociedad llena de nudos y de tuneles sin salida. Es su risa la que nos demuestra como la vida puede ser divertida desde el punto de vista malévolo y ruín, recuerden, como les dije anteriormente: todo depende del cristal con que se mire.
Podrá ser una comiquita, podrá ser un personaje de "ficción", pero es él quién nos dice lo que puede lograr una persona de carne y hueso cuando las condiciones se dan y se forma un psicópata. Todos sabemos que no usamos totalmente todos los recursos que nos ofrece nuestro cerebro, pues El Guason sí lo aprendió a usar, y así como su antítesis representada en el hombre murciélago, ambos son personajes fascinantes sumergidos dentro de sus propias condiciones suprahumanas.
Nada queda de aquella interpretación de 1989, cuando se nos presento a un payaso malvado que se transforma en malo por un robo que salió mal; sin desmejorar aquella presentación, en el presente se nos muestra a alguien que sabe muy bien lo que hace y que sin una sociedad tan perturbada como la nuestra, no tendría material para montar su maravilloso show.
Desde los linderos de la próxima vida, tu creador debe estar satisfecho con su trabajo. Guasón del siglo XXI, llegas para darnos una gran lección.
Jefferson.

martes, junio 10, 2008

Ignorantia legis neminem excusat


"La ignorancia de la ley no exime su cumplimiento", uno de los principios del derecho y que se aplica a todos los mortales que habitamos este planeta. Por algún motivo en la antigua Grecia, varios humanistas y filosófos se reunieron para crear ciertas normas que servirían de guía para las sociedades modernas; es entonces que nacen: LAS LEYES.
Ahora bien, en nuestra clasificación taxonómica los seres humanos encabezamos la cadena evolutiva; debido a que somos seres "racionales" hemos conquistado este mundo convirtiendonos en la especie dominante. Una especie que a su vez es violenta, que carece de protecciones naturales para defenderse, todo lo construímos a costa de los recursos que nos da el ambiente, es por eso que ahora estamos tan preocupados salvando cualquier héctarea de bosque y metiendo a cuanto animal en peligro de extinción que encontremos, en una lista roja de protección mundial.
Muy cuestionado es ese sentimiento repentino de la humanidad de querer salvar lo que podría ser insalvable. Nuestra propia consciencia se encuentra en peligro de desaparecer, ahora por obedecer a interéses políticos y económicos nos estamos convirtiendo en robots. Escribo esto de un estado bastante viceral y de completa indignación, ¿cómo podemos salvarnos si no respetamos a las otras especies que habitan este mundo? Expliquenme, cómo conseguiremos nuestra propia humildad y educación moral, perdida debajo de tanto microchip y ipods. Sentí la derrota de nuestro destino cuando leí en primera página del Últimas Noticias del pasado martes 10 de junio; un hecho cometido de manera inescrupulosa y malvada, donde ciertos seres indeseables y totalmente inhumanos, mataron a más de 16 gatos en las adyacencias de las residencias Sans Souci, ubicadas en Chacaito.
El Codigo Penal venezolano, en sus artículos 478 y 537, ampara el derecho de los animales a existir; castigando a los infractores de este derecho natural con una multa de 100 unidades tributarias, lo que se traduce en BsF 46,000 (Bs. 46,000,000), pero lamentablemente esta ley se traduce a una falta total de importancia en su aplicación. Es por eso que observamos a este pueblo ignorante (con muchas valiosas excepciones) caminando en contra de lo es el balance natural de este mundo, creyendo que por ser la "raza superior" somos la última Coca-cola del desierto.
Para este domingo saldrá publicado un trabajo especial por Últimas Noticias, una investigación en la que he trabajado toda esta semana, descubriendo que la cultura pro animal en el país está en pañales y que las personas que dedican sus vidas a mantener una institución en defensa de los otros habitantes de este planeta, son vistos como bichos raros y seres que no tienen nada mejor que hacer con su vida.
¡Cuanta ignorancia! ¡Cuantas ganas de seguir al final de la escala evolutiva mental!
Jefferson Díaz.

lunes, mayo 19, 2008

Lo difícil de la relación


Vivimos entre lo absurdo y lo real. Cada ser humano es un mundo diferente y precisamente es esa diversidad lo que hace que nos juntemos, para así tratar de encontrar un punto neutro en donde un hombre y una mujer puedan convivir y ser felices. Últimamente he perdido mis esperanzas en el amor, he dejado de creer en esa versión fantástica del romance que atrapo a Neruda, a Whitman y a Rubén Darío, principalmente por que estos autores a su vez fueron bastante miserables con las relaciones que tuvieron. Lo que crearon formo un idilio perfecto para que nosotros, los lectores, cayeramos en la trampa esa de "vivieron felices para siempre" y que en verdad podía suceder. Muchas veces me pierdo entre los versos de esos poetas y leo entre líneas que muchas de sus palabras provienen de un dolor extremo y no de la felicidad que tanto soñaban.
Hoy en día, en este siglo XXI donde la electrónica nos consume y el dinero plástico es lo que llena nuestras arcas. La relación romántica parece más un negocio que una propuesta de amor al mejor estilo de Romeo y Julieta; las bases de lo que conociamos como cortejo han cambiado radicalmente y ahora el hombre no conquista y la mujer vuela, aterriza y decide a quién atacar con sus misiles aire-tierra teledirigidos. Más que machista me reconozco inocente, quizás demasiado, en una ciudad como Caracas donde se evidencia que la sociedad es mayormente matriarcal los hombres debemos estar pendientes de como actuamos, como decidimos y como pretendemos interactuar con esos seres que dan vida y que además cuando tú vas, ya ellas han dado dos vueltas a la manzana y se han tomado un café.
Pienso que los términos "machista" o "feminista" son bastante anticuados, además que una persona será mucho o menos de esos calificativo como lo haya aprendido en su hogar. En vez de ponernos radicales con elementos sexistas que muchas veces no llevan a nada, debemos hacer como dice Sarah Hite en su columna dominical por Últimas Noticias: "en vez de pelear, lo que debemos hacer es negociar. Encontrar puntos de encuentro donde una mujer pueda sentirse feliz y el hombre no se sienta castrado", muy sabia que es la Hite. Nosotros, varones de nacimiento nacemos con el gen que nos determina, pilares de familia, proveedores de seguridad y elementos de estabilidad dentro de la sociedad mundial, es algo que lo tenemos integrado a nuestro ser y que es imposible soltar. !Ah! ¡Pero nada nos impide adaptarnos a los cambios y ser lo que la humanidad necesita! Hombres responsables y pensantes que trabajan en conjunto con su alrededor femenino, me declaro progresista pero a su vez bastante infortunado en cosas amorosas.
Soy jóven, ¡Lo sé!, pero coño la felicidad no debería ser un objeto que se paga a crédito con cuotas que quedan repartidas en años, y que únicamente encontraras una relación medianamente sostenible cuando termines de pagar lo que debes. Odio los espacios de: "Mujeres Peligrosas" y "Porque el mundo es de los machos" del canal Sonny, no porque sean falsos sino porque son endemoniadamente ciertos, reflejan lo que somos todavía en plena época de clonaciones y construcciones espaciales. La cruda realidad es que todos los seres humanos somo básicos y hoy en día lo somos más; donde las mujeres y los hombres en gran parte del mundo (menos en el territorio islámico donde las cosas son horribles, pero ese es otro tema) somos iguales, donde las "pick up lines" cambiaron y ahora se conquista primero con el cerebro y luego con el libido.
Todo cambio, y seguirá cambiando, así que citando las sabias palabras de un buen amigo mío: "Jefferson dejate de pacaterías y ponte serio, porque las mujeres ahora vuelan y uno debe tener su boarding pass listo, si no te quiere quedar en el aeropuerto".
Jefferson.

domingo, mayo 18, 2008

VERY SOON... MUY PRONTO


jueves, mayo 08, 2008

LA SALUD DE LA CHULETA


Post corto pero sustancioso. Hoy a lo que venía del trabajo una pareja, como cualquier otra que pueda existir en este país, se subió a la camionetica para transmitir un mensaje. Nunca me pude imaginar lo que dirían pero mis instintos más o menos se hacían una idea, resulta que tienen a su hijo hospitalizado en el Hospital Universitario con un caso severo de asma y como buenos venezolanos que somos, siempre preparados para las emergencias, en el centro asistencial no les quedaban las bombonitas usadas para nebulizar a la gente con estos problemas respiratorios. Dejando a la buena de dios a estos padres, diciendoles a las nueve de la noche que tiene que comprar el medicamento o si no....
Mientras escuchaba la suplica de aquel joven papá, volví a confirmar que el sistema de salud mundial es una mierda. Ya sea que vivas en un país desarrollado o estés atado a la cocina del mundo con los países "subdesarrollados", para poder mantenerte saludable necesitas seguir los consejos de la abuelita, porque a la hora de la chiquita vas a tener que decidir con que tarjeta de crédito tienes que pagar la operación mientras se te revienta el apendice. Ejemplos locales tenemos muchos: donde en el Perez de León muchas veces no tienen gasas para curar una simple cortadita o en las clínicas privadas (vease la Metropolitana, la Vista Alegre, Hospital Clínicas Caracas, entre otras) donde si no tienes la fucking clave del seguro puedes morirte de la picada de mosquito que se infecto hace cuatro días.
Por mucho juramento Hipocrático que los galenos pronuncien cuando se gradúan, la medicina es un negocio bastante rentable y como cualquier otra transacción económica debe cuidarse y sacar el mejor provecho de ella. No niego que existen casos de conciencia humana, donde debemos ayudar a los demás si tenemos la capacidad de hacerlo, pero coño, perdonenme la crítica pero me parece una desgracia asistir a un centro asistencial y que no te atiendan o porque no tienen como o porque tu no tienes "TARJETA PLATINIUM" tatuado en la frente. ¿Y los Barrio Adentro? bueno pues bien gracias, donde los médicos cubanos tienen que cuidarse ellos mismo de no caer en las manos de la inseguridad criolla; sino después quién cuida a quién .
Es por eso que a comer bien, a hacer ejercicio y a correr con la suerte de que cuando necesitemos ayuda de los doctores encontremos una vía despejada, donde no tropecemos con falta de camillas o falta de liquidez.
Nota: a mis amigos que están en premedicina de la Central, tienen todo el derecho de demostrarme lo contrario a mis palabras.
Jefferson.

jueves, abril 24, 2008

Bolas de adorno

El miedo es una vaina arrecha. Viene con nosotros desde el primer momento que vemos luz en este mundo, cuando salimos cansados, mugrientos y con un frío espantoso; el miedo está allí para darnos la bienvenida, para decirnos de una buena vez: "Vete preparando". Con razón nuestra primera reacción es llorar.

Me acuerdo que de niño le tenía miedo a muchas cosas, a esas pequeñeces usuales de los chamos: a la oscuridad, a perderme y no encontrar a mi mamá, a que me pillaran haciendo una travesura y me descubriera mi mamá (único momento en que no deseaba sentir su correa) eran sensaciones que me taladraban el cerebro y no me dejaban quieto. Aunque la que más recuerdo me lleva al patio de recreo de mi colegio, estaba yo en el cuarto grado de primaria y mis únicos intereses eran Los Caballeros del Zodiaco y que comería de almuerzo. Sin embargo había algo que me intrigaba, que me forzaba a experimentar pero que a su vez me daba un panico de mil demonios. Para dirigirse a los baños uno debía subir unas escaleras, no eran muchas, si acaso alcanzarían a los 8 escalones. Al ver esto, los muchachos más grandes al salir del W.C, decidían mostrar su valentía ante todos y saltaban aquella montaña que me aturdía todos los días. Más de una vez pensé en hacerlo, en dar ese paso, cojer impulso desde los más profundo y saltar esa pequeña colina que se presentaba en mi temprana vida, pero no podía, el miedo regresaba y me atormentaba escupiedome sus cizañas en la mente. A la larga crecí y esos escalones se volvieron una tontería, algo que yo podía sortear sin la necesidad de darme mala vida, pero a un precio muy caro porque había descubierto que el mar de las inseguridades es muy amplío y mientras uno crece, él se vuelve más grande.

El miedo es lo que nos obliga a tomar decisiones, lo que no nos hace entender que a veces hay muchas más cosas que un simple universo personal, que quizás los valores que tanto defendemos no son los correctos. El miedo es sencillamente una piedra de tranca muy difícil de superar. Para este virus invasor que tenemos en nuestras emociones, tenemos la autoestima. Ella tan linda y poderosa, tan fuerte a veces pero a la vez muy débil. Su fortaleza proviene precisamente de esas veces que logramos vencer al dragón de siete cabezas del terror y obtemos un pequeño grano dorado de energía, de espirítu que nos impulsa a seguir adelante, pero, como todas las cosas malas de este planeta, el miedo tiene vías más fáciles de agarrar vuelo en esta carrera. Una vez escuche: "el que no tiene miedo, tiene serios problemas", ahora lo comprendo mejor y me anoto en esa idea cuando sea. Por más que tratemos de superar algo que nos da la naturaleza con artimañas artificiales, siempre terminaremos en el lado perdedor.

Ahora ya un poco más grande, mis miedos se han transformado, tengo más armas para convatirlo pero aún sigue allí, acechandome como un lobo en medio de la noche. Las necesidades no son las mismas y los obstaculos mayores, en este momento no tengo excusas para refugiarme en otras personas, para que peleen mis batallas, estoy en la hora de la verdad, donde mis acciones determinaran si tengo que vivir en el camino de lo incierto o si prefiero tomar el bus expreso a una normalidad "semi normal". Me han dado rienda suelta y ahora mi miedo y yo caminamos de la mano esperando a que alguien se resbale, para soltarlo y dejarlo caer en el hueco. Por miedo los adultos hemos contaminado este planeta a tal punto de estar en un corre corre para salvarlo, ignorantes quemamos recursos naturales, angustiados de que los dólares se van a acabar si no quemamos unos arbolitos por aquí y matamos unas ballenitas por allá. El miedo hizo que los venezolanos salieramos a protestar en contra de un gobierno que cada vez más, se acerca a lo aberrante y descarado, ese sentimiento de poder perder algo por lo que tanto luchamos nos lanzó en un batalla que todavía continuamos. El miedo hizo que millones de personas murieran en guerras que pretendían "restaurar" un orden social, y ha sido el miedo quién ha comprobado que tanta matazón no ha servido de mucho.

Por miedo muchas personas no me aceptarán, ni me comprenderán, pero por miedo idiota yo tampoco hago nada por remendar esta situación. Este sentimiento me ha dado malos ratos pero también fortaleza para salir adelante; después de tanta palabrería comprendo que el miedo es la gasolina necesaria para salir de los obstaculos que nos pone la vida. Ahora cuando recapacito que quizás debí haberle hablado a esa chica que me hacía ojitos en el Metro, o quizás debí haber parado el tráfico para evitar que pisaran a un perro; el miedo se presenta cara a cara y me dice: "pareciera que tuvieras las bolas de adorno".

Jefferson Díaz.

Nota: mil perdones por no actualizar el Blog, este último mes ha sido movido para un mejor futuro. Pero siempre estaremos por aquí. Nina gracias por recordarle a mi miedo que me ponga serio o sino perdere lectores.

jueves, marzo 20, 2008

Siempre con el mismo tema.

Desde hace días estaba pensando en este artículo. Observando algunos foros en la Internet me encontré que la situación migratoria en España está cada vez más estricta, y es que al ser la puerta de entrada para Europa, los españoles han tomado medidas para prevenir el ingreso ilegal a su país. Pero ese no es el punto, cada nación tiene la obligación de vigilar sus fronteras de la manera que mejor le parezca, la vuelta a la tuerca está en las miles de denuncias que se tienen por tratos inhumanos y xenofóbicos en el Aereopuerto de Barajas por parte de la policia española. Es bien conocido los casos de los Brasileros que han sido detenidos en España y después de muchas maromas y malos ratos son deportados a Brasil sin explicación razonable; aún cuando tenían sus papeles en regla y soporte escrito del propósito de su viaje a España. Es allí cuando yo me pregunto: ¿Todavía seguimos con la misma cantaleta del racismo en pleno siglo XXI? Como dije anteriormente, me parece muy bien que en Europa se están poniendo las pilas con mejores medidas de control migratorio, pero eso no es excusa para tratar a los que "no son iguales a ellos" como animalitos de monte.

Una vez ví por Televisión Española, como en Valencia detuvieron a una mujer por no tener su licencia al día. Cuando la llevaron a la estación policial la retuvieron por más de 16 horas sin ofrecerle razón alguna; parecía algo exagerado detener a una persona por tanto tiempo a razón de una falta que se puede resolver con una multa. A la vez que la mujer se quejaba y pedía explicaciones, los policías únicamente le decían que se comportaran y que si seguía con la quejadera la iban a tirar a la prisión con los negros, moros y sudacas. Vejada, humillada y arrecha, pudo salir después de que su esposo formo sendo lío en la corte y pagó una multa. El caso es que cuando observas a la mujer puedes ver que es ecuatoriana, residente en España y con hijos españoles y esposo español, pero ese día se encontro con el coño e´madre de turno que quizo limar sus limitaciones personales con alguien que consideraba que no pertenece al "primer mundo". También tenemos el ejemplo más reciente de un joven español que en Barcelona quizo prácticar sus lecciones de Kung-Fu con una muchacha ecuatoriana en el metro. Cuanta intolerancia se está viendo en ese país. Un país que en sus momentos más negros tuvo una esperanza en Latinoamérica, sino que lo digan los miles de descendientes españoles, portugueses, italianos, que se encuentran por estas tierras.

Ahora, ¿Cuál es la razón de esto? ¿Por qué tanta falta de respeto hacia los inmigrantes? Debemos analizar el alto flujo de personas que está saliendo de Centro américa y Sur américa hacia países más desarrollados, sus principales paradas son los Estados Unidos y Europa. Son personas que buscan mejores oportunidades, escapando de un estancamiento frustrante en sus países de origen. El problema está cuando estos inmigrantes llegan a estas naciones desarrolladas y empiezan a formar problemas. Es así que vemos las bandas de latinos o "Latin Kings" en Madrid jodiendo la paciencia y creando problemas donde no lo deberían hacer, vemos a los Chicanos en New York traficando droga y también a la Mafia Rumana traficando humanos en Italia; personas que no tienen conciencia social y que no entienden (ni quieren entender) que por uno pagamos todos. Si lo ponemos en perspectiva, si alguien viniera a Caracas, no es de aquí, viene como inmigrante y empieza a formar caos (más del que esxiste ya) aumentando el indíce de inseguridad y empeorando la calidad de vida, es de esperarse que yo me molestara y deseara con todas mis fuerzas que se fueran de mí país. Es entonces una cosa con muchos matices, por una parte nunca es aceptable un trato xenofóbico hacia otra persona pero también uno se debe comportar cuando está en casa ajena.

El racismo es tan viejo como la aparición del hombre, aprovecharse de los demás por creer que son razas inferiores no es algo que se inventó ayer. Existen registros de como los Mayas utilizaban a otras tribus como esclavos, los vikingos después de una guerra usaban a sus enemigos como trapeadores y quién puede olvidarse de los Nazis y su sádica afición a usar a los judíos como materia prima. Pareciera algo ya tatuado en el ADN humano el querer despreciar a los demás dependiendo de su color de piel, creencia religiosa o lugar de procedencia. Observamos como en pleno siglo XXI, era de tecnología arrechisima, celulares que vuelan y equipos de MP3 que se burlan de las computadoras, todavía nos encontramos con hechos xenofóbicos en todo el mundo. Porque no es tan solo en España, en Estados Unidos o en países de primer mundo. También lo vemos en Latinoamérica donde en Ecuador, Perú y Bolivia una alta población es de descendencia indígena, sin embargo no ves a ninguno de ellos protagonizando novelas o adquiriendo altos cargos políticos (Con excepción de Evo Morales y Rafael Correa) lo ves también aquí en Venezuela, que por mucho que Chavez quiera tapar el sol con un dedo, tenemos una división política y social muy marcada. Ya se sabía que en Venezuela el clasismo era algo que existía junto al racismo, éste segundo escondido atrás del telón. Pero ahora tenemos a un nuevo integrante, el separatismo político donde una maldita lista a creado mucho daño. Yo siendo de aquí y habiendo crecido aquí he tenido mis encontronazos con la realidad al ser de tez morena. Me acuerdo que una vez cuando estaba en 8vo de bachillerato, unos amigos y yo estabamos jodiendo con el carnaval en la calle (eso me pasa por joder de más, vieron que joder es la causa de muchas cosas) cuando sin querer mojamos a un señor dueño de un restaurante que queda cerca de mi Colegio; el señor en cuestión al percatarse de la mojada apunto sus baterías hacia mí y lo único que puedo decirles es que me sentí en Sudafrica en pleno apartheid. Otro caso fue empezando la Universidad, está vez ya más crecido y en mis cabales, tuve la oportunidad de ir a un casa muy bonita en Caracas. Me reuní con unas compañeras para hacer un trabajo, la mamá de una de ellas, muy simpática la señora nos ofreció una merienda. Es así que nos preguntó si queríamos Toddy, yo con mi cara de niño inocente dije que sí y es allí cuando la señora se las quizo dar del Conde del Guacharo: "Claro que te debe gustar el toddy, se nota que lo tomas mucho" de repente lo dijo de joda, pero hay cosas que a veces caen en el subconciente de uno y no lo dejan sacarse esa espinita. Yo no dije nada ante aquella referencia hacia mi color de piel entre tanto monocromático que dominaba aquella casa. Siendo un país tan tropical y de gente bastante alegre, tenemos expresiones de cariño que son muy validas: mi negrito, ese gochito, el cholito y pare de contar, pero hay cosas que diciendolas en juego y repetidamente se convierten en una realidad que tenemos allí y que no queremos aceptar, Como se dice en criollo: "de poquito a poquito, te lo meten dobladito"
Pareciera que ésta situación no va a cambiar. Debemos vencer primero nuestros propios escrúpulos para poder tener una mejor perspectiva de las cosas y sepamos que cuando nos convertimos en inmigrantes debemos tener la responsabilidad social de hacerle honor a nuestro país y respetar las costumbres del otro. Y aunque nos traten como mierda, debemos tomar nuestra posición y defendernos como gata patas arriba pero con un estilo característico de James Bond pero con la Glock bajo el chaleco.
Dejen sus opiniones y diganme si estoy meando fuera del perol o tengo algo de razón.
Jefferson.

jueves, marzo 13, 2008

¿Entrar o no entrar?

Mi ausencia está justificada, una vez que entras a trabajar en algo que te gusta el impetu de la juventud no da lugar para otra cosa. Espero decir lo mismo dentro de 20 años. En estos últimos días hay un tema que me ha mantenido bastante interesado: la eliminación de las pruebas internas para las Universidades públicas. Al parecer el gobierno nacional se ha tomado bastante en serio el tema educacional (en términos de adoctrinamiento, claro está) y ahora quiere ofrecer "una educación justa y al alcance de todos". Todo esto bañado en el mismo discursillo político del socialismo del siglo XXI. Dicha situación ha levantado bastante polvo para los rectores universitarios; amparados por la autonomía universitaria. Les parece un exabrupto eliminar de un plumazo, un proceso de admisión que ha venido trabajando desde hace tiempo. Las pruebas internas es el camino secundario para poder ingresar en la educación universitaria pública (por lo menos de manera legal) la principal vía es la asignación de un cupo por parte del CNU, cosa que en éste país se ha transformado en una especie de loteria; porque para obtener esa asignación los niveles de evaluación son bastante altos. No critico a la educación venezolana, es más, sin que me quede nada por dentro puedo decir que la educación de 3er grado en Venezuela es muy superior a la de otros países asociados con el Primer Mundo. La única diferencia es que allá sí existen diversas oportunidades para avanzar, aquí o corres o te encaramas. Ahora bien: ¿a que punto las pruebas internas son efectivas o no?

Por lo que he visto en las Universidades públicas, el sistema de ingreso también es una suerte de loteria. Conozco gente que con bajos promedios, ha logrado entrar en la escuela de Comunicación Social de la UCV, cuando presentaron miles de estudiantes bajo la promesa de obtener uno de los 50 cupos. Estoy segruo que dentro de esa población que presentó, habia gente mucho más preparada. ¿Cómo explicamos eso? Cómo explicamos que en las universidades púbicas un número sustancial de alumnos pertenece a las clases más altas, llamense estractos: A y B. Así, vas a la USB y te encuentras con carros importados o del año en manos de estudiantes. ¿No debería ser la educación pública una oportunidad para los que no tienen los recursos para pagar una privada? ¡Claro! podemos echarle la culpa a los liceos públicos de Venezuela, donde la educación secundaria ha caído en una especie de limbo donde no hay progreso. Esto yo no lo niego, soy firme partidario de que la manera en que ven clases los estudiantes de entidades públicas debe ser revisada y mejorada. Pero lo que no me cuadra es que de una población de estudiantes egresados de colegios públicos, únicamente un grupo considerablemente bajo entre en las Universidades públicas. ¿Donde quedaron entonces los planes de ayuda de esas Universidades para los menos preparados? Todos tenemos derecho a una educación superior.

Yo estudio en una Universidad privada, bastante cuestionada también. Mi ámbito estudiantil se desarrolla en un ambiente, donde si no tienes un título universitario de la UCAB, UCV, USB eres un bicho raro, limitado a unos conocimientos paupérrimos. Pienso que la oportunidad debe estar por igual para todos, lo demás lo determinara tus cualidades y tus ganas de avanzar. Bastante que en mi casa nos partimos el lomo para poder pagar los servicios básicos y a eso le agregamos un gasto de educación que es necesario, hubiera sido mucho más fácil quedar en una pública y dedicarme a mejorar en otras areas. El ingreso no depende de la Universidad, ni del estudiante, así que no vengamos a señalarnos. Todo depende del método en que esto pase, muchas casas de estudio, públicas y privadas por igual, se preocupan más por ganar dinero que por obtener buenos estudiantes; allí es cuando vemos a personas que pasan 9 años en la UCV para graduarse o que saltan de carrera en carrera en la UCAB. Ocupando puestos que otros podrían aprovechar de manera mucho más efectiva. Mi mayor deseo es que todos podamos disfrutar de una educación de calidad, así tendremos el camino mucho más claro para un futuro mejor.

No soy stalinista, comunista, ni mucho menos socialista. Soy alguien que piensa que la educación debe ser un derecho real y sostenible, y no una necesidad preocupante y frustrante.

Jefferson.

martes, marzo 04, 2008

SENTIDO DE LA BELLEZA.


Todo empezó algunos días. El concepto de belleza se me había presentado nuevamente, ligado al significado de la fealdad, y es que ambos se relacionan de tal manera que uno no puede existir sin el otro. Busqué inmediatamente el libro de Umberto Eco "La historia de la belleza" que tengo ubicado como uno de los textos que siempre reviso; cada vez que lo veo me como los sesos tratando de entender la visión de lo bello a cargo de uno de los semiólogos más cabillas que existen (mi lenguaje estoico está en su máxima expresión, por estos días) abrir las páginas del libro transportan a la comprensión de lo cotidiano y lo que damos por asentado. ¿Qué nos parece bonito? ¿Qué entendemos por atracción? son preguntas que algunos se hacen, pero muy pocos logran reponder. Lo único que si está claro es que dentro de la humanidad existe un concepto generalizado de lo que es hermoso, lo observamos cuando apreciamos un atardecer, cuando nos asombramos por una luna llena, cuando desglosamos una obra de arte o cuando determinamos a la persona que nos gusta y con la que queremos estar.

El concepto básico está, ahora lo que no se comprende es la diversidad de gustos que existen. Lo que a mí me puede parecer bonito a otros les puede resultar horroroso. Es esa libertad de obtener lo que nos gusta que hace que la belleza se ramifique y se extienda en muchas direcciones. Los elementos comparativos los tenemos: a los renacentistas las catedrales góticas le parecían espantosas, hoy en día son consideradas obras de arte, muchos no pueden entender como Heidi Klum se pudo casar con un hombre que no calza en los prototipos impuestos para ella, a muchos les parece absurdo observar a la Gioconda sin saber de que es lo que se ríe, son ejemplos que tenemos hoy en día y que Eco los análiza con profunda puntualidad. La belleza por lo general se asocia al aspecto fisíco de los seres humanos, cuantas veces no hemos escuchado decir: ¡Dios mío, que mujer tan bella! ¡Mamacita, eso si está rico! son expresiones que calzan dentro de un sujeto atractivo para cierta parte de la sociedad. Pero ¿qué pasa cuando estás caracteristicas cambian? ¿qué pasa cuando lo generalmente feo se ve hermoso? allí es cuando nos conseguimos los saltos en la cadena.

Con el paso del tiempo los parámetros de belleza han cambiado. Lo que se veía bonito en los 50 no lo es en el siglo XXI, ahora influyen otros elementos. Debemos considerar el aspecto material, y es que en un siglo donde la tecnología poco a poco empieza a tomar muchas atribuciones antiguamente en posesión de los humanos, el concepto de lo que se tiene toma un peso importante. Las personas que consideran esto una prioridad dentro de sus límites de atracción son tildadas de materialistas u oportunistas, conceptos que socialmente no se alejan de la realidad, pero que en su subconsciente está arraigado a la busqueda de lo bello. Otros ven lo social y cómo es su desarrollo dentro del grupo humano en el que se desenvuelven. También se debe tener en cuenta el aspecto fisíco y como cada uno determina su modelo a seguir, sin importar que ese molde no se adapte a lo impuesto por los medios de comunicación. ¡Mantenerte siempre flaca! ¡Con esto limpias tus poros! ¡Usa colonia XX la mejor del mundo! así, hay muchos ejemplos publicitarios que nos apuntan a localizar algo que no necesitamos. Imágenes que muy sutilmente (algunas no tanto) nos dicen lo que es "aceptado" por el resto del rebaño, situación que no está muy lejos de la verdad.

Cuando los medios de comunicación se masifican, también lo hace la publicidad. El concepto de hacer dinero entre los seres humanos es uno de los más primitivos que tenemos; así los que saben aprovechar la situación identifican el mensaje y lo transmiten a todos. Así como ovejas seguimos al pastor de Armani. Siempre me acordaré de una entrevista que le hizo Michael Moore a Marilyn Mason, en esa conversación Mason dice algo que se me tatuó en el cerebro: "Los medios son muy astutos, te hacen creer que si no usas cierto tipo de pasta de dientes, la chica bonita no dejara que te acuestes con ella" palabras muy verdaderas provenientes de un rockero. La belleza a la que estamos acostumbrados en los cines, libros y vallas de 12x12, no es 100% real. Cuando viene la hora de la verdad, todo se resume a la busqueda de la felicidad y si en ese paquete el envoltorio es bonito, pues nos hemos ganado la lotería. De resto lo demás es pura utilería.

Todo esto sale mucho más allá del libro y se adentra a mi círculo de amistades, donde el género femenino está excelentemente representado en aspectos de belleza y la busqueda de ella. ¡Dios me las cuide!

Jefferson.

viernes, febrero 29, 2008

DESPERTÁNDOME.


El sueño profundo había desaparecido. Uno por uno mis sentidos iban despertandome. Empezaba a sentir esa sensación donde las cosas se escuchan lejanas y los parpados empiezan a descubrir mis ojos, mostrandoles las primeras imágenes de la mañana. Sabía que muy pronto el despertador sonaría, con su luz verde fosforescente se asomaba entre las almohadas y me enseñaba su fea cara.
- Muy pronto debes pararte - me susurraba al oído
- ¡Dejame en paz! ¡Qué fastidio contigo! todos los días es lo mismo - pelear conmigo mismo o con mi alter ego representado en mi despertador, se había convertido en rutina. Cada noche cuando colocaba la alarma sabía que él y yo tendríamos problemas. Rutinas de la mañana que todos tenemos.
Es allí cuando empezé a sentir el jalón en los pies. Pensé que era Sebastian, todas las mañanas saltaba del sofá y con su actitud arrogante se acomodaba donde podía en la cama. La vida del gato era despreocupada y con esa acción me obligaba a pararme para que le diera comida. - ¡Ya Sebas! ahorita te pongo comida - me quede esperando el maullido de aceptación, pero no llegó. Curioso levante mi mirada y lo que encontré me termino de despertar, no era un gato, era un pequeño robot que estaba sentado al borde de mi cama, mirando al piso jugando con la cola de Sebas que le pedía permiso para montarse. No había notado que yo lo estaba viendo, pero cuanto más crecía mi curiosidad - y mi miedo - mi cuerpo comenzó a moverse. Es allí cuando el robótico ser notó mi mirada, se paró en la cama y comenzó a caminar hacia mí.
Cuando me dí cuenta de la acción del robot, me levante de prisa sentandome en la cama apoyado hacia la pared, cruce las piernas mientras el invitado iba acaparando más espacio y continuaba su camino hacía mí. Al notar mi creciente preocupación, se detuvo y se presento:
- Buenos Días Ricardo, mi nombre es P3P3X600, pero me puedes decir: "Pepe" - su voz sonaba como si contestaras el teléfono bajo el agua.
- Ho...la, Ho... ¿Quién eres tú?
- Soy un enviado para mostrarte en donde estás ahora - Lo dijo mientras me señalaba con su mano el lugar.
Con la impresión de encontrarme a semejante criatura en mi cama, no me di cuenta que mi ambiente había cambiado. Ya no me encontraba en mi apartamento y mi habitación se había convertido en una galería con altos techos, pisos con alfombras persa y un ventanal que daba a unas montañas que nunca antes había visto. El paisaje se me presentaba parecido a una novela de caballería donde el flamante caballero despierta en los aposentos de su castillo real.
- ¡Más nunca mezclo pastillas para dormir! - decía, llevandome las manos a la cabeza.
Mientras tanto mi anfitrión, saltaba de la cama y se incorporaba a jugar con Sebas. Habían tenido el tacto de traer hasta el gato. Pude denotar que el robot tenía una naturaleza clásica, nada parecido a los androides que estamos acostumbrados a ver en las imágenes del siglo XXI; su cuerpo era cuadrado y se parecía a las máquinas de las viejas películas de invasores del espacio de los años 50. Tenía que salir de la cama, debía investigar donde estaba. Me acerque hasta el tocador y pude ver que había una ropa perfectamente doblada sobre la silla, junto a una nota que decía: "Ponte esto"
Mi mundo había cambiado, con ropa y todo.
Continuará....
Jefferson.