lunes, noviembre 27, 2006

Francisco de Miranda: El Quijote que no estaba loco.

Que más se puede decir de este gran procer de Venezuela, uno de los primeros venezolanos internacionales cuyas ideas independentistas y sentimientos de libertad lo impulsaron a recorrer medio mundo en la busqueda de apoyo para su visión y su lucha por la libertad de su país, país al que amo tanto como para volver una y otra vez con las ganas de un toro persiguiendo el rojo que le muestra un torero, derrotado muchas veces, vencedor muchas otras, Miranda es en realidad una de las mentes más brillantes que Venezuela pudo haber parido. Incomprendido en su época, utilizado descaradamente para procelitismos políticos en este siglo, este ilustre caraqueño dió mucho de que hablar y lo seguira haciendo. Miranda tuvo que afrontar sus propios demonios personales para salir adelante, fue un mujeriego reconocido y tuvo fama de estar involucrado en círculos de dudosa reputación para la Europa de finales del siglo XVIII y comienzos del siglo XIX; pero a pesar de esto sus ideas traspasaron las barreras de la colonia que se desarrollaba en América y surguieron como un voz de Libertad por muchos años.
Fue una persona muy intelectual y de gustos muy refinados, quizás por esto fue rechazado en las clases sociales venezolanas, buscaba el orden y la instauración de un gobierno acorde a las ideas liberales y democraticas, como por ejemplo las de la Revolución Francesa, es preciso mencionar que su nombre esta escrito en el Arco del Triunfo en París como uno de los tantos que lucharon por Francia en la revolución, era un venezolano bastante peculiar para su época, muchos lo creían loco e irreverente a las normas, pero la historia comprobo que su verdadera personalidad era la de un progresista y visionario, su gloria ha quedado opacada por la de otro inmenso luchador y forjador de libertades como lo fue Simón Bolívar, pero no se debe poner en duda que la imagen de maestro-discípulo siempre estara presente entre estas dos personalidades.
Así como el famoso cuadro de Arturo Michelena lo inmortalizó para siempre en el arte internacional, no debemos olvidar elevarlo en otros ámbitos de nuestra identidad nacional, Francisco de Miranda era un Quijote que salió al mundo para luchar contra molinos de viento y conocer a imnumerables personalidades de su época, pero la única diferencia entre nuestro querido procer y el magnifíco personaje de La Mancha, es que Miranda no estaba loco y puso o trató de poner en practica sus ideas; y ahora despues de tanto tiempo es hora de que las retomemos por el bien de Venezuela, observemoslas y tomemos lo mejor de ellas para así forjar un país donde cada día más Mirandas salgan a la calle a luchar, no por el Socialismo ni por esas pazguatadas políticas, sino por una libertad verdadera y moderna.
"Bochinche, bochinche; esta gente no sabe sino hacer bochinche"
Palabras dichas por Francisco de Miranda al ser arrestado y llevado a las mazmorras de Cadiz, donde terminaría sus días.
Jefferson.